Breve historia
El origen del pueblo se pierde en la Edad Media. Ya en el año 1249, el entonces castillo de Las Pedrosas, perteneciente al monasterio de Montearagón, fue intercambiado, junto con el castillo de Marcén, a un noble altoaragónes, llamado Ato de Foces, a cambio del castillo de Santa Eulalia.
Años después, en 1269, según una escritura del 30 de junio (Diplomatarium de Jaime I, nº 956ª, 30 de junio de 1269), Jaime I permutó Las Pedrosas con el Obispo de Zaragoza, Arlando de Peralta, por Ribarroja y Albalat, poblaciones situadas en el reino de Valencia.
En el año 1293, el Obispo lo dio en Feudo honorable a la familia Ahones, sucediéndole los linajes de los Ayerbe, Francia y Suñen de Val.
En el año 1561 Pedro Suñen de Val era Señor de Las Pedrosas. Casado con Doña Gerónima de Yuste no tuvieron descendencia. Por ello, el Real Monasterio de Santa Engracia de Zaragoza, compró todas sus propiedades en el año 1598 por 6250 escudos.
El Prior, Fray Jaime Balleser, tomó posesión de los juramentos y homenajes de los vecinos del pueblo, del cual se dice que era muy abundante en caza y trigo, en lo que aventajaba a los demás del Reino. Los vecinos del pueblo tenían que pagar cada año al Monasterio 25 cahíces de trigo, 10 de avena y 25 escudos junto con 4 yuntas de arar (el que las tuviera) y 2 peonías.
Debido al desacuerdo que reinaba entre los vecinos del pueblo y tras numerosos pleitos, en el año 1701 el Monasterio vende el lugar de Las Pedrosas al conde de Berbedel, Don Antonio González y Ximénez de Urrea, por 6000 libras jaquesas, que tras verse incapaz de pacificar el pueblo, lo vuelve a traspasar al Monasterio en 1712.
